
En 1848 París vivió una segunda revolución que derribó la recién restaurada monarquía. En medio de la incertidumbre reinante, el sobrino de Napoleón Bonaparte asumió al poder de la misma forma que lo había hecho su tío : mediante un golpe de estado y se proclamo Napoleón III en 1851.
Bajo el gobierno de Napoleón III París se transformo en la ciudad más magnífica de Europa. Él le encomendó la tarea de modernización al barón Haussmann, de profesión abogado y funcionario civil, estuvo encargado de la planificación urbana durante 17 años. En esta obra contó con los mejores arquitectos e ingenieros de la época, planifico la nueva ciudad, abasteció de agua a la ciudad, construyó cloacas y creó hermosos parques.
Las calles superpobladas y sucias de la ciudad medieval fueron demolidas y se creó una bien ventilada y ordenada capital, con cruces geométricos de avenidas y bulevares. Se anexaron distritos vecinos, como Auteuil, y se crearon suburbios.



0 Comentarios en “La gran transformación”